domingo, 26 de abril de 2009

Los Seguros de Gastos Médicos Mayores y la Seguridad Social

Desde que inicié mi vida profesional hace más de 10 años nunca pensé en el tema de la salud como algo tan complicado, ahora comienzo a hacerlo. En toda Latinoamérica sabemos que la "seguridad social" es un mito (y si no me creen investiguen porqué crearon el famoso "seguro popular" en México), una utopía, una quimera... (Se acepta ayuda para encontrar más sinónimos) así que si no quieres sufrir o dejar sufrir a tus seres queridos en manos de los servicios públicos de salud no hay más opción que caer en las manos de las aseguradoras privadas...a menos que trabajes en un hospital "público" o tengas familiares laborando ahí, entonces todo el panorama cambia. Qué afortunado eres...mientras dure.

Comprar un seguro de gastos médicos mayores (SGMM por sus siglas en español) es tanto o más complicado que contratar un crédito bancario, hipotecario o cualquier producto financiero. Las opciones disponibles en el mercado son tantas, variadas, flexibles (¡cuidado con las letras microscópicas y las omisiones de información de los "vendedores"!) que encontrar el producto que se adapte a nuestras necesidades y posibilidades puede terminar en un buen dolor de cabeza. Justo aquí haré un paréntesis para también dar algo de crédito a las instituciones financieras. Jamás busques asesoría en una institución financiera, son los menos preparadas en este rubro; sólo saben vender (según ellos, yo usaría el término "enganchar", es más apropiado). Estas instituciones son los lugares en donde tienes 0.000001% de probabilidad de que encuentres a un representante verdaderamente calificado que pueda asesorarte para sacar el máximo provecho de tu dinero (aclaración: ese porcentaje lo inventé y es exagerado -¿o no?- pero puedo apostar un desayuno a quien lo desee a que si primero se informan y luego van con un vendedor de productos financieros a pedir informes, saldrán frustrados porque sabrán más que él/ella).

Aún cuando mi intención en esta nota no es asesorar sobre cómo comprar un SGMM, sí puedo compartir con ustedes algunas de mis experiencias al respecto.

0. Un SGGM es una inversión. Puedes deducirlo fiscalmente cada año si eres persona física, no lo veas como un gasto innecesario o que no deba hacerse año con año. Piensa por un momento: ¿estás dispuesto a poner tu nombre en una agenda y esperar por 3 meses con dolor de riñón para que un especialista te atienda "gratis" en un hospital "público"? Es cierto, te pueden atender como una urgencia, pero no será un especialista ni serás curado, no habrá seguimiento de tu caso y sólo te calmarán los síntomas porque no estás muriendo. Ese es el criterio de los hospitales públicos.

1. Investiga, documenta y planea. Antes de ir con un agente de seguros o pedir una cotización primero entérate de qué es un SGGM, cómo funcionan, sus características, ventajas, desventajas, alcances, limitaciones, costos, qué necesitas, de cuánto dispones, etc. De esta manera, cuando te sientes a revisar con tu agente de seguros serás tú quien imponga las condiciones y evitarás ser "enganchado". Créeme, tu conocimiento obligará a tu agente a prepararse más con lo que al final terminarás ganando...y él también, gracias a tí.

2. Define bien tus necesidades. Como toda institución financiera, las aseguradoras diseñan productos "acordes" a las necesidades de los usuarios (sí, claro) que en su mayoría se alejan verdaderamente de la realidad social e individual. Por tanto, dedica tiempo a definir qué necesitas o terminarás pagando mucho dinero por algo que quizás no se ajuste a lo que verdaderamente necesitas. Busca el equilibrio entre tu inversión y los beneficios.

3. Haz lo posible por encontrar agentes de seguros calificados y con varios años de experiencia en la institución de tu elección, o simplemente serás "enganchado" y terminarás usando mal tu dinero.

4. Compara al menos tres opciones con tres instituciones distintas. Verás que existen enormes diferencias en la oferta que hace cada una de ellas.

5. Pon especial atención a los conceptos que ellos denominan "deducible" y "coaseguro". Estos dos conceptos son los que determinan fundamentalmente el precio total de tu seguro. Recuerda que al contratar un SGMM también adquieres el compromiso de compartir los gastos de la aseguradora.

6. Define el mejor esquema de pago para no descapitalizarte totalmente. En mi particular caso, hasta ahora no he contactado con alguna aseguradora que tenga la opción de pagar con tarjeta de crédito a meses sin intereses. Y si la hay, seguramente tendrá costos más altos en sus pólizas (sí, nada es gratis cuando se trata de financiamiento, el costo por financiamiento siempre va oculto en algún lado). Los esquemas varían desde el pago anual -anticipado, obviamente-, semestral, trimestral y mensual, siendo éstos últimos penalizados con tasas de interés (o recargos como suelen llamarles) a veces de más del 10% anual.

Finalmente, incluyo la referencia a la página de una empresa que se dedica a vender este tipo de seguros:

http://www.segurosdegastos-medicos.com.mx/

Y no, no trabajo ahí, no soy su cliente ni la estoy promocionando para ganar algo a cambio. Simplemente me parece que, a diferencia de las empresas "líderes", ellos sí dedicaron algo de tiempo para publicar información de manera sencilla para que los mortales podamos entender el porqué de conceptos como "deducible" y "coaseguro"; créeme, llegarás al punto en que te preguntarás: "Si ya pago deducible ¿por qué además tengo que pagar 10% adicional de coaseguro? ¿Entonces para qué sirve el seguro si tengo que seguir pagando tanto dinero?".